Cuando la tinta ya está puesta y todavía se puede corregir
Un dibujante sube la página escaneada y pide que le señalen dónde la línea pierde peso. En el hilo se marcan los planos que se aplanan, los negros que tapan la retícula y las zonas donde conviene abrir claros antes de mandar a imprenta. La devolución no es un veredicto: es una lista de cosas para probar en la próxima pasada.